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La guerra, la peor de las injusticias

La guerra, la peor de las injusticias

El pasado 24 de febrero nos despertábamos con la noticia que nunca hubiéramos querido recibir. Después de dos años de pandemia, el mundo ha atravesado un periodo de graves tensiones económicas, sociales y sanitarias y, cuando creíamos que el escenario internacional no podía ir a peor, Rusia invade a Ucrania. Como en todas las guerras, va a haber un montón de víctimas inocentes y de vidas truncadas por el afán imperialista de un gobernante.

¿Qué consecuencias tiene este conflicto bélico, que es el mayor que ha vivido el mundo desde la Segunda Guerra Mundial? Una de las más inquietantes es, sin duda, que la seguridad internacional se ha visto comprometida. Si los países de la OTAN intervienen con sus fuerzas militares, estaríamos hablando de la tercera contienda de proporciones globales. En segundo lugar, los efectos económicos también serán devastadores. Las comunicaciones se han visto afectadas y, además, las inversiones rusas en el extranjero están en suspenso, al igual que las de países internacionales con intereses económicos en Rusia. Por si eso fuera poco, los precios de los combustibles fósiles y las materias primas no paran de subir y ya son 8 veces más altos que hace un año. Esto, según el Fondo Monetario Internacional (FMI) tendrá “un impacto sustancial en la economía mundial y los mercados financieros, con importantes repercusiones” que no solo se notarán en los países en conflicto, sino también en otros muchos. Sin embargo, sobre todas estas consecuencias hay una que es realmente desgarradora y que debería hacernos reflexionar. Es la pérdida de vidas inocentes y la crisis humanitaria que se ha generado. Me refiero a los bombardeos y combates que se están librando en suelo ucraniano, con un coste de miles de vidas y dejando a innumerables familias sin sus seres queridos, sin sus casas, sin sus ahorros y sin la vida que tenían hasta ese momento.

También están esos 2 millones y medio de refugiados que han huido de su país hacia otros del entorno y que probablemente van a ser muchos más, en función de las semanas que se alargue la invasión. Son niños y niñas, mujeres y hombres que poca o ninguna responsabilidad tienen de las decisiones que se toman en el Kremlin o en los despachos de los mandatarios del mundo. En los últimos días hemos visto en las televisiones imágenes que quedarán grabadas en nuestras retinas y nuestro corazón durante mucho tiempo: El menor de once años, que llevaba un número de teléfono apuntado en la mano, fue enviado por su madre hasta Eslovaquia para reunirse allí con familiares andando sólo más de 1000 km. No quiero mencionar otras imágenes dantescas mucho más duras, de familias muertas en las calles, de destrucción. Creo que la siguiente pregunta nos la hemos formulado casi todos en estas últimas semanas: ¿Cómo es posible que en el siglo XXI sigan produciéndose estas situaciones? En España, lamentablemente vivimos también las consecuencias de la Guerra Civil. Todas las guerras son injustas, pero aquellas que se libran entre compatriotas mucho más. La memoria histórica es, a veces, frágil, pero creo que es importante no olvidar para no volver a repetir la historia. Dice Olivier Quez: “cada dos o tres generaciones, cuando se agosta la memoria y desaparecen los últimos testigos de las masacres anteriores, la razón se eclipsa y otros hombres vuelven a propagar el mal”. Las generaciones actuales tienen mayor preparación intelectual, pero tenemos una asignatura pendiente en el sistema educativo, la educación en valores y la formación en espíritu crítico.

Estamos viviendo una etapa en España de una polarización de la política, en donde se echa en falta la habilidad comunicativa. No me refiero a la capacidad de hablar bien en público, sino a ser capaz de llegar a entenderse personas que piensan diametralmente opuesto. Cada vez tienen más representación grupos políticos radicales y calan más en la sociedad mensajes que proclaman la intolerancia, la supremacía de unos sobre otros. Son grupos que tienen cabida en nuestro sistema democrático y cuando consiguen cotas de poder restringen la democracia. La invasión de Ucrania es la consecuencia de la lucha de poderes entre 2 bloques EEUUU y Rusia que quieren tener la supremacía en el mundo. Putin ha cruzado una línea roja que nunca debería haber pasado. Ha demostrado ser un mandatario sin escrúpulos anteponiendo su ambición, dando como resultado la pérdida de vidas humanas, la destrucción y el sufrimiento del pueblo ucraniano. La guerra es la peor de las injusticias. La única solución es que no se produzca. Por eso resulta preocupante cómo se bombardea a la sociedad con mensajes de odio. Tratan de polarizarnos, sin importarles las consecuencias que ello conlleva, en términos de pérdida de vidas, pobreza, nivel cultural, déficit de los servicios públicos y Producto Interior Bruto. Me gustaría terminar con una breve historia que he visto recientemente en las redes sociales y que resume algo que hemos defendido de manera reiterada desde estas páginas. Un hijo pregunta a su padre: “Papá, si matamos a todos los malos, ¿quedaríamos solo los buenos?”, a lo que el padre responde: “No, hijo. Solo quedaríamos los asesinos. El camino no es la violencia, es la Educación”.

Matías García Fernández. Presidente de la Asociación de Personas con Discapacidad El Saliente

Número 50 de la revista gratuita de temática social Punto de Apoyo

Número 50 de la revista gratuita de temática social Punto de Apoyo

Los nuevos contenidos del número 50 de la revista Punto de Apoyo de la Asociación de Personas con Discapacidad El Saliente giran en torno a la situación social y económica en la que estamos inmersos.

Hablamos con la ingeniera almeriense, Amelia Jiménez, sobre el potencial de la inteligencia artificial en medicina y en el diagnóstico de enfermedades.  Además, entrevistamos a Jesús Aguirre, Consejero de Salud y Familias de la Junta de Andalucía y hacemos análisis de la situación sanitaria en la Comunidad andaluza. Abordamos la Educación Infantil, instrumento de prevención y fundamento de la Educación. Conocemos las novedades y puntos clave de la reforma laboral. ¡Estos y otros temas los podrás encontrar en nuestra revista!. Puedes descargarla en formato PDF en el siguiente ENLACE

Número 49 de la revista gratuita de temática social Punto de Apoyo

Número 49 de la revista gratuita de temática social Punto de Apoyo

La Asociación de Personas con Discapacidad El Saliente acaba de publicar el número 49 de la revista de temática social Punto de Apoyo, repleta de contenidos variados de interés y actualidad. En este número abre portada la joven pianista y cantante Laura Diesptraten vencedora en la primera edición del International Low Vision Song Contest, conocido como el festival de Eurovisión para artistas invidentes y todo un ejemplo y demostración de que los límites no existen.

El Director general de la aceleradora Lanzadera, Javier Jiménez, nos habla desde su extensa trayectoria profesional sobre el emprendimiento tras la pandemia. Podrás conocer la labor social de la Fundación Pedro Caparrós, una iniciativa por la justicia social. Nuria Martínez Sánchez, Doctora en Derecho, Investigadora en el Proyecto UAL TRANSFIERE “El derecho y las entidades de carácter social”,  reflexiona sobre la Ley 8/2021, de 2 de junio, por la que se reforma la legislación civil y procesal para el apoyo a las personas con discapacidad en el ejercicio de su capacidad jurídica.

Analizamos cuáles son las claves de España 2050, una estrategia para un país de futuro. Además de descubrirte cómo la tecnología puede contribuir a los ODS 2030. Estos y muchos otros temas de interés y actualidad asociativos los podrás encontrar en nuestra revista.

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Número 48 de la revista gratuita de temática social Punto de Apoyo

Número 48 de la revista gratuita de temática social Punto de Apoyo

La Asociación de Personas con Discapacidad El Saliente acaba de publicar el número 48 de la revista de temática social Punto de Apoyo, repleta de contenidos variados de interés y actualidad. En este número nos hacemos eco del impacto y los efectos de la COVID-19 y, en especial, en el colectivo de las personas con discapacidad.

La Dra. Gemma Esteban, experta internacional en el Síndrome de Wolfram, nos habla sobre esta enfermedad y los últimos avances producidos.

Diana Jiménez, Profesora del Departamento de Enfermería, Fisioterapia y Medicina de la Universidad de Almería, finalista en los Premios Educa Abanca nos desvela prácticas innovadoras de adaptación de la simulación clínica al formato virtual.

Estos y muchos otros temas de interés y actualidad asociativos los podrás encontrar en nuestra revista.

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“La verdadera pandemia del siglo XXI son las enfermedades neurodegenerativas”

“La verdadera pandemia del siglo XXI son las enfermedades neurodegenerativas”

El neurólogo almeriense Pedro Serrano está convencido de que “la Humanidad conseguirá doblegar a la enfermedad por Covid-19”.

El neurólogo almeriense Pedro Serrano Castro es Jefe de Servicio de Neurología del Hospital Regional Universitario de Málaga. Previamente, ocupó el cargo de director de la Unidad de Gestión Clínica de Neurología Clínica y Diagnóstica del Complejo Hospitalario Torrecárdenas de Almería. Es un experto en epilepsia, área en la que ha realizado numerosas investigaciones y estudios. También es Doctor por la Universidad de Almería y experto en epidemiología por la Escuela Nacional de Sanidad, además de autor de múltiples trabajos y publicaciones en reuniones científicas en España y el extranjero.

En los últimos años, la epilepsia se ha beneficiado de numerosos adelantos médicos, tanto desde el punto de vista diagnóstico, con la aparición de la resonancia magnética, el SPECT cerebral o el PET cerebral, como desde el punto de vista del tratamiento, con la aparición de nuevos fármacos antiepilépticos. ¿En qué punto se encuentra, a día de hoy, el tratamiento de esta enfermedad?

La historia de la Medicina en general en los últimos 50 años ha sido el resultado de la mejoría de los medios diagnósticos, gracias al avance tecnológico, por un lado, y el desarrollo de nuevas disciplinas íntimamente relacionadas con el esclarecimiento de mecanismos íntimos de la patogenia, tales como la genética y la inmunología. La Neurología y, más concretamente, la Epileptología no ha sido ajena a dicho desarrollo. En el caso concreto de la epilepsia, hemos asistido al desarrollo del concepto de enfermedad de “redes neuronales”, contrapuesto al concepto clásico de “foco epiléptico”.

En efecto, hoy día se concibe la epilepsia como un desajuste funcional de una red de neuronas conectadas de manera anómala en el cerebro del paciente con epilepsia. La “visualización” de estas redes ha sido posible recientemente, gracias al desarrollo de técnicas de imagen funcional como la Tomografía por emisión de Fotón único (SPECT) adquiridos durante la fase aguda de la crisis epiléptica (SPECT ictal) o entre dos crisis epilépticas (SPECT interictal), Tomografía por emisión de Positrones (PET), la Resonancia Magnética Funcional (RMf) del lenguaje, motora de la memoria y técnicas específicas como la Tractografía por RM. Junto a ello, se han desarrollado importantes avances también en técnicas de imagen estructural como las Resonancias magnéticas de alta resolución (3 Teslas) con protocolo específico de epilepsia y en estudios Neurofisiológicos específicamente dirigidos desde la Monitorización Video-EEG prolongada hasta la esteroelectroencefalografía.

Pero quizás más que lo que puede aportar hoy individualmente cada una de estas técnicas, de lo que se obtiene gran beneficio es de la combinación de las mismas. Así, el co-registro de imágenes de RM con estudios neurofisiológicos y de medicina nuclear ha proyectado exponencialmente nuestra capacidad para identificar la red anómala y plantear posibles tratamientos no farmacológicos del tipo de la Cirugía de la Epilepsia.

Así, el funcionamiento actual de una Unidad de Epilepsia implica la colaboración de un grupo multidisciplinario, que incluye Neurólogos, Neurofisiólogos, Neuro-Radiólogos, Médicos de Medicina Nuclear, Psiquiatras y Neuro-psicólogos. Cada uno de estos colectivos aporta su visión de cada caso particular. La decisión del tratamiento viene de la mano de la confluencia de cada una de estas aportaciones, siendo uno de los ejemplos paradigmáticos de lo que hoy se ha dado en llamar “Medicina personalizada”. En otras palabras, se diseña un tratamiento específico para cada enfermo en función de sus características.

¿Qué respuesta puede dar la neurología a la lucha contra el COVID-19? ¿El Covid-19 afecta al sistema nervioso de los pacientes?

Inicialmente la pandemia Covid-19 se interpretó como una infección respiratoria. Era lógico, pues su forma de presentación era (y sigue siendo) una neumonía bilateral con afectación respiratoria severa. Sin embargo, si nos atenemos a sus mecanismos básicos moleculares, vemos que aquellos casos en los que se desarrolla una enfermedad severa siempre acontece un mecanismo de hiperrespuesta inflamatoria que acontece en la tercera parte de la fase aguda de la enfermedad y que es la que ocasiona alta mortalidad. En este periodo se produce una síntesis masiva y descontrolada de factores moleculares proinflamatorios, denominados citoquinas y quimioquinas. A esto es a lo que se ha llamado tormenta de citoquinas. Pero esta síntesis de citoquinas tiene carácter sistémico, es decir, puede afectar no solo al pulmón, sino prácticamente a cualquier otro órgano, incluido el Sistema Nervioso Central. Este razonamiento tan lógico es el que nos hizo pensar que, en aquellos pacientes que hubieran superado la enfermedad respiratoria, sería necesario a medio o largo plazo, vigilar las consecuencias que sobre el sistema nervioso pudiera tener la enfermedad (1).

Además, es posible que este virus, al igual que otros coronavirus previos, pudiera tener capacidad neuroinvasiva, es decir, pudiera ser capaz de llegar hasta el cerebro. También existen evidencias directas de que esto se produce en algunas ocasiones (2). Esta situación podría, de alguna manera, reproducir la tormenta de citoquinas en el cerebro, generando una situación de Neuroinflamación sostenida.

¿Qué ocurre a medio y largo plazo en el sistema neurológico después de haber sufrido COVID-19? ¿Afecta más el COVID-19 a las personas con enfermedades neurodegenerativas?

Precisamente la Neuroinflamación a la que nos hemos referido en la pregunta anterior constituye una clave patogénica en un conjunto de enfermedades Neurodegenerativas entre las que podemos señalar la Enfermedad de Alzheimer, la Enfermedad de Parkinson, la Esclerosis Múltiple en su fase neurodegenerativa y la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). En todas ellas, al menos en sus fases iniciales hay un fuerte componente neuroinflamatorio. Si la tormenta de citoquinas desarrollada durante la infección aguda por SARS-Cov2 se prolonga en el tiempo, podría aumentar esta Neuroinflamación y generar una progresión también en la evolución de estas enfermedades neurodegenerativas.

Esto nos llevó a concebir el proyecto Neurocovid19. Este proyecto prospectivo intenta testar esta hipótesis y ha suscitado el interés del Instituto de Salud Carlos III, que decidió financiarlo. Me llena de orgullo decir que se trata del primer proyecto coordinado colaborativo de casi todos los servicios de Neurología de Andalucía financiado a nivel nacional.

Las enfermedades neurodegenerativas, ¿conseguiremos batirlas en algún momento? ¿En qué punto está la investigación?

Desde mi punto de vista, la verdadera pandemia del Siglo XXI, a pesar de su espectacularidad y coste en vidas humanas, no es la enfermedad Covid19. Estoy convencido de que la humanidad conseguirá doblegarla. La verdadera pandemia a la que se enfrenta la humanidad y que aún no tiene respuesta adecuada desde el punto de vista sanitario, son las enfermedades neurodegenarativas.

El volumen de investigación actual sobre este tipo de enfermedades es ingente y con lógica, pues supone, a día de hoy, el principal problema de salud, al menos en países desarrollados. Ha habido muchos avances desde el punto de vista genético y también inmunológico. Como dijimos previamente, los fenómenos neuroinflamatorios están en la base común de todos estos procesos. En este sentido, si tuviera que mostrar un aspecto positivo de la pandemia Covid-19 sería, precisamente, que nos ha brindado la posibilidad de desarrollar un inmenso estudio experimental sobre los mecanismos básicos de las enfermedades neurodegenerativas. Debemos ser capaces de aprovechar esta situación para dar un avance definitivo en nuestro conocimiento de estas enfermedades.

¿Cree que se conseguirá la vacuna en poco tiempo o sería preferible centrar los esfuerzos en tratamientos médicos para paliar los efectos de la enfermedad por coronavirus COVID-19?

Tendremos vacuna, aunque quizás no de forma tan inminente como nuestros políticos intentan hacernos creer. La maquinaria de la investigación puesta en marcha a nivel mundial en busca de la solución de este problema no tiene precedentes. Un punto de reflexión necesario en este momento es lo importante que es para cualquier sociedad la inversión en I+D. Si las vacunas que empezaron a desarrollarse durante la epidemia SARS-Cov del año 2003 no se hubieran abandonado una vez superada la infección, probablemente tendríamos buena parte del trabajo hecho. Desde mi punto de vista, el desarrollo de las vacunas actualmente en marcha es muy sólido y tendrá resultados, probablemente, a lo largo del próximo año 2021. Hasta ese momento, deberemos aprender a convivir con el virus, aunque ello signifique modificar nuestro estilo de vida.

¿Qué es Neuro-RECA?

Neuro-RECA son las iniciales de la Red Andaluza de Investigación Clínica y Traslacional en Neurología. Se trata de un apasionante proyecto de investigación colaborativa en Red que tengo la fortuna de coordinar y que incluye los 15 servicios de Neurología de toda Andalucía, así como grupos de investigación básica distribuidos por toda la región.

Fue financiado por la Consejería de Salud y Familias, de acuerdo con su política de fomentar la investigación clínica en red a finales del año pasado. Su primer proyecto coordinado ha sido el proyecto Neuro-Covid, que he contado someramente aquí. Creo que es una oportunidad inmejorable para vertebrar de una vez la investigación en Neurología en nuestra tierra.

BIBLIOGRAFÍA

1. Serrano-Castro PJ, Estivill-Torrús G, Cabezudo-García P, Reyes-Bueno JA, Ciano Petersen N, Aguilar-Castillo MJ, et al. Impact of SARS-CoV-2 infection on neurodegenerative and neuropsychiatric diseases: A delayed pandemic? Neurol (English Ed. Elsevier BV; 2020 May;35(4):245–51.

2. Li Y-C, Bai W-Z, Hashikawa T. The neuroinvasive potential of SARS-CoV2 may be at least partially responsible for the respiratory failure of COVID-19 patients. J Med Virol. 2020;

Robótica y Big Data, una ayuda al cuidado de personas mayores

Robótica y Big Data, una ayuda al cuidado de personas mayores

Las nuevas tecnologías no sustituyen a los seres humanos, pero sí mejoran la calidad de la atención sanitaria y asistencial. El avance de las tecnologías y la robótica ha significado mejoras en ámbitos como la industria, la agricultura o las manufacturas.

Sin embargo, es quizá su aportación al sector sanitario y asistencial una de las más palpables en nuestro bienestar y nuestra vida diaria. Gracias la combinación de la robótica, la Inteligencia Artificial, el Internet de las Cosas y el Big Data se está configurando un sistema sanitario que, en un futuro no muy lejano, será mucho más personalizado y dará lugar a una mayor participación del propio paciente o usuario, con diagnósticos más rápidos y estrategias preventivas y predictivas, que ayudarán a solucionar enfermedades mucho antes de que hayan mostrado sus primeros síntomas en nuestro organismo.

La ayuda al cuidado de personas mayores y de personas con discapacidad también se ha visto favorecida por el uso de las máquinas. Su aportación es algo que ya puede verse en muchos centros especializados en la atención sanitaria, terapéutica y social, contribuyendo a aumentar la accesibilidad, la eficiencia, la eficacia y la sostenibilidad y actuando de forma transversal en cada una de las fases del cuidado y la atención sanitaria.

Un valor añadido al calor humano

Las máquinas, los robots o los ordenadores no pueden dar el calor, la sensibilidad y el afecto que genera la conexión humana, pero sí ponen su grano de arena para mejorar la calidad de vida de colectivos como las personas mayores o las personas con discapacidad.

Las tecnologías no suplantan a los seres humanos en el cuidado de las personas, sin embargo, suponen un apoyo en la mejora de los diagnósticos de muchas patologías, de una forma rápida y con menores probabilidades de fallos y, en combinación con el uso del Big Data, pueden plantear soluciones a un número creciente de problemas, ayudar en la toma de decisiones de gestión o de cuestiones clínicas. El Big Data tiene, además, importantes implicaciones legales, debido al tratamiento de datos de carácter personal de los millones de personas mayores, personas con discapacidad o pacientes en general a los que prestan servicio los sistemas sanitarios. Por eso, el avance de esas mejoras exige que, en un futuro próximo, la legislación permita la flexibilidad suficiente para evitar que colisionen los derechos individuales de los ciudadanos con las grandes oportunidades que presentan los avances tecnológicos.

En este sentido, el Centro Europeo de Coordinación para el Desarrollo de la Robótica Abierta (ECHORD++) es un proyecto que busca la promoción de la interacción entre las empresas fabricantes de robots, los grupos de investigación y los propios usuarios. Guadalupe López, de la Fundación Tecnova, de Almería, es una de las ingenieras que participa en este proyecto, junto a otros ingenieros españoles, como Nicolás M. García y Noemí Fernández.

Recortes y apoyo al desarrollo tecnológico

Para que todos estos avances se consoliden y se hagan realidad otros muchos que están por llegar, es necesario que se materialice una inversión, proveniente tanto de la Administración Pública como del tejido empresarial privado, para avanzar en la transformación tecnológica y digital.

El periodo de crisis económica que ha durado más de una década ha supuesto una importante merma de recursos públicos para la Sanidad y los Servicios Sociales, además de un menor apoyo a la Ciencia, la Investigación y el Desarrollo, retrasando en muchos años el trabajo de innumerables grupos de investigación que trabajan de manera callada desde centros y universidades de toda España.

Las tecnologías y la ayuda a las personas
La Asociación de Personas con Discapacidad El Saliente es un claro ejemplo de cómo las nuevas tecnologías están siendo ya aplicadas para mejorar la vida de las personas y personas con discapacidad, en la gestión de centros de día para mayores y de centros de atención a personas con discapacidad.

RESIPLUS

Este programa de gestión integral permite que los distintos profesionales de centros de atención a personas mayores o personas con discapacidad tengan un riguroso control sobre la evolución de los mayores en cada una de las áreas de intervención que se prestan.

NEURONUP

Esta plataforma web acerca las nuevas tecnologías a las personas mayores para mejorar sus capacidades cognitivas en entornos de fácil acceso a través de pantallas táctiles.

MOTOMED VIVA2

Desde la Asociación El Saliente, innovamos para mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad, contando con MOTOMED VIVA2, un dispositivo rehabilitador que se utiliza para desarrollar terapias de movimiento.